Gualaquiza resguarda una de las áreas de protección hídrica más grande del Ecuador
21/11/2025
En el cantón Gualaquiza, provincia de Morona Santiago, se ha establecido el Área de Protección Hídrica APH Runahurco, un territorio clave para la conservación de los ecosistemas andino-amazónicos y la seguridad hídrica local y nacional.
El APH Runahurco alberga una destacada biodiversidad y valiosos recursos hídricos. En esta área nacen los ríos Cuyes y Cuchipamba, que se unen para formar el río Bomboiza, cuyas aguas serán la base de cuatro futuros proyectos hidroeléctricos orientados a generar energía limpia y fortalecer la seguridad energética del país.

Con una extensión de 72.061 hectáreas, el área abarca las parroquias Gualaquiza (urbana), Nueva Tarqui, Chigüinda, San Miguel de Cuyes, Amazonas, Bermejos y Bomboiza. Por su tamaño y relevancia ecológica, el APH Runahurco se consolida como la segunda área de protección hídrica más grande del Ecuador, solo precedida por el APH Aguarico Chingual Cofanes, que cubre 101.017 hectáreas.

Comunidades conectadas con el APH Runahurco
El nombre del Runahurco, que en kichwa significa “Montaña del Runa”, evoca la relación ancestral entre el ser humano y la naturaleza. Representa al Runa, el ser que camina trabaja y vive en equilibrio con la naturaleza y el agua.
“Sentí una alegría inmensa cuando dijeron que el APH ya fue aprobada. Teníamos miedo por las amenazas, pero ahora sabemos que nuestras fuentes de agua estarán protegidas. El APH Runahurco es un lugar espectacular, con tanta fauna y flora que vale conservar hasta el último pedacito”, comenta Giomayra Lalvay Jarro, de la comunidad La Florida, parroquia Nueva Tarqui.
La historia del APH Runahurco comenzó con la iniciativa de las propias comunidades, que motivaron al Gobierno Municipal de Gualaquiza a iniciar los procesos para garantizar la protección de las fuentes hídricas. Con la orientación y directrices de la Autoridad Única del Agua, el apoyo técnico de Naturaleza y Cultura Internacional y el respaldo financiero de Re:wild, Andes Amazon Fund y the Stockel Family Foundation, se promovió la figura de Área de Protección Hídrica, una herramienta eficiente para articular la conservación con la gestión local del agua y las microcuencas.
La comunidad es el corazón del APH Runahurco. Su participación fue decisiva para impulsar el proceso de establecimiento y garantizar la protección legal de los ecosistemas.
“Hablar de Runahurco es hablar de agua, y hablar del agua es hablar de la continuidad de la vida”, destaca Patricio Guzmán, técnico de la zonal 10 del Ministerio del Ambiente y Energía.
El APH Runahurco protege las fuentes que abastecen a más de 14.200 personas del cantón Gualaquiza.
“Este ha sido un anhelo de todos los gualaquicenses. […] Nuestra gran preocupación era cómo cuidar el agua. Con el APH Runahurco garantizamos calidad de vida para nuestras ocho parroquias y aportamos también a toda la Amazonía, porque desde aquí nacen fuentes que alimentan grandes ríos y el sistema hidroeléctrico nacional”, afirma Francis Pavón, alcalde de Gualaquiza.
El reconocimiento del APH Runahurco ha renovado el sentido de pertenencia de las comunidades y su compromiso con la defensa del agua y los bosques. En esta área aún se conservan casi intactas más del 90 % de sus 72 mil hectáreas, un mosaico de páramos, bosques nublados y ríos que mantienen el equilibrio ecológico de toda la región.
“Las áreas de protección hídrica resguardan las fuentes que sostienen el agua, la agricultura y la seguridad alimentaria del país. Como organización hemos acompañado técnica y financieramente 24 de las 37 APH existentes en Ecuador”, destaca José Romero, coordinador del programa Conservación de Fuentes de Agua en Naturaleza y Cultura Internacional.
Desafíos y contexto ecológico
Los ecosistemas del APH Runahurco albergan especies emblemáticas como el oso andino (Tremarctos ornatus), el tapir amazónico de tierras bajas (Tapirus terrestres) y el águila andina (Spizaetus isidori), considerada en peligro crítico de extinción en Ecuador, donde se estima una población de apenas 200 individuos.
“El APH Runahurco es hoy uno de los refugios más importantes para el águila andina en el sur del Ecuador, eljaguar de los cielos. Su presencia confirma la calidad ecológica del área y su rol clave como corredor biológico entre los Andes y la Amazonía”, señala Nicolás Astudillo, de la Fundación Cóndor Andino.
“El APH Runahurco es hoy uno de los refugios más importantes para el águila andina en el sur del Ecuador, el jaguar de los cielos. Su presencia confirma la calidad ecológica del área y su rol clave como corredor biológico entre los Andes y la Amazonía”, señala Nicolás Astudillo, de la Fundación Cóndor Andino.
Asimismo, el APH Runahurco se configura como un área núcleo dentro del Corredor de Conectividad Sangay–Podocarpus, fundamental para mantener procesos ecológicos como el flujo genético y la movilidad de especies entre los andes y la Amazonía.
Importancia de las Áreas de Protección Hídrica
Las Áreas de Protección Hídrica (APH), establecidas por la Autoridad Única del Agua en cumplimiento del artículo 12 de la Ley de Recursos Hídricos, Usos y Aprovechamiento del Agua, otorgan un blindaje jurídico a las fuentes de agua declaradas de interés público y colectivo. Esta figura garantiza su conservación frente a actividades que puedan comprometer su integridad ecológica o su función como proveedoras del recurso vital para las comunidades.
Gualaquiza decidió asegurar la continuidad de los procesos hidrológicos que sostienen a los ecosistemas y a las comunidades. El APH Runahurco representa un compromiso permanente de las autoridades competentes para garantizar agua de calidad y en cantidad suficiente, asegurando el bienestar presente y futuro de toda la población.
Más información:
Aida Maldonado Quezada
Comunicación Ecuador