Encuentro de vigilantes fortifica la defensa del territorio
17/12/2025
- Vigilantes de las cuencas del Tigre, Nanay, Ampiyacu y Apayacu se reunieron en Mishana para compartir aprendizajes y fortalecer estrategias de vigilancia frente a las amenazas al uso sostenible de los recursos naturales.
Del 4 al 6 de diciembre, la Comunidad Campesina de Mishana, en el río Nanay, fue escenario de un encuentro que reunió a vigilantes comunales de las cuencas Tigre, Nanay, Ampiyacu y Apayacu, con el objetivo de fortalecer las acciones de control y vigilancia frente a las crecientes amenazas que afectan sus territorios, entre ellas la minería ilegal y el uso inadecuado de los recursos naturales. Durante tres días, las y los participantes intercambiaron experiencias orientadas a preservar especialmente los recursos pesqueros, fundamentales para la alimentación diaria de las familias y una fuente clave de ingresos que contribuye a la canasta básica familiar.

El evento fue organizado por Naturaleza y Cultura Internacional en coordinación con el Instituto del Bien Común (IBC), en el marco del proyecto TerrIndígena II, financiado por la Agencia Francesa de Desarrollo (AFD). Asimismo, contó con la participación de representantes de la DIREPRO, la Reserva Nacional Pucacuro (RNPUC), la Reserva Nacional Allpahuayo Mishana (RNALM) y el Área de Conservación Regional Alto Nanay Pintuyacu Chambira (ACR ANPC), así como de delegados de la Federación de Comunidades Nativas del Ampiyacu (FECONA), la Federación de Pueblos Yaguas del Río Apayacu (FEPYRA) y del Comité de Gestión del ACR Ampiyacu–Apayacu.
La inclusión de representantes del Ampiyacu–Apayacu respondió a la necesidad de compartir y tomar como referencia su experiencia en control y vigilancia comunal, considerada un modelo valioso para fortalecer las acciones que se vienen desarrollando en el Mosaico Nanay–Tigre. La participación de las federaciones indígenas, por su parte, reafirmó la importancia de la gobernanza territorial y de la articulación entre organizaciones comunales para enfrentar de manera conjunta las amenazas que afectan a las cuencas.
El evento inició con un espacio cultural destinado a conectar saberes y generar confianza entre los participantes. Para varios vigilantes, fue la primera oportunidad de dialogar cara a cara con colegas de otras cuencas. “Participar en estas reuniones es muy valioso: intercambiamos experiencias, aprendemos de diferentes realidades y encontramos mejores maneras de hacer nuestro trabajo”, comentó expresó Flor de Azalia López, vigilante comunal de la cuenca del Nanay.
A lo largo del segundo día, los grupos revisaron cómo la vigilancia ha ayudado a ordenar el uso de los recursos y a reducir prácticas que antes ponían en riesgo la fauna y el sustento de las familias. “Antes, actividades como la pesca o la caza se hacían sin control; por eso varias especies disminuyeron. Ahora vigilamos para que las normas se respeten y podamos aprovechar los recursos de manera responsable”, señaló Leydi Cahuachi Vasquez, vigilante de la cuenca Apayacu.
Por la tarde, las y los vigilantes realizaron un patrullaje comunal especial en la cocha Yarana, donde analizaron rutas, huellas e indicadores de presión sobre la fauna. Este ejercicio práctico permitió comparar métodos de vigilancia entre cuencas y reforzar la importancia del trabajo articulado. La experiencia también renovó el compromiso de varios asistentes: “La información recibida y las dinámicas renovaron mi compromiso de cuidar los recursos por el bien de mi pueblo y de las futuras generaciones”, Jony Diaz Prado, vicepresidente del Comité de Gestión del Área de Conservación Regional Ampiyacu Apayacu y vigilante comunal.

Para Naturaleza y Cultura Internacional, estos espacios son esenciales para fortalecer la gobernabilidad territorial y el cumplimiento de acuerdos construidos desde las propias comunidades. Como señaló Claudia Del Águila, jefa de proyecto: “la participación activa de la población en el manejo de sus recursos es indispensable para el bienestar de las familias y del ambiente. Este encuentro en Mishana fortalece la organización territorial y asegura un futuro más sostenible para todos”.
El encuentro concluyó el 6 de diciembre con el retorno de los vigilantes a sus comunidades y centros poblados, llevando consigo nuevas herramientas, aprendizajes y un renovado sentido de alianza entre cuencas.
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Gabriela Gives
Comunicación Perú