Naturaleza y Cultura Internacional (NCI) celebra la creación del Distrito Regional de Manejo Integrado (DRMI) Estrella Hídrica de Caldas, oficialmente declarado el 24 de febrero de 2026, como un paso decisivo para la conservación de ecosistemas estratégicos en el corazón de los Andes colombianos.
Esta nueva área protegida se ubica en el departamento de Caldas, en el centro-occidente de Colombia, una región montañosa que forma parte de la cordillera de los Andes. El área protege un total de 23.972 hectáreas de ecosistemas de alto valor, incluyendo bosques subandinos y altoandinos, páramos, subpáramos y humedales.
Un territorio clave para el agua y la vida
La Estrella Hídrica de Caldas cumple un papel fundamental en la regulación y provisión de agua para la región. Aproximadamente el 67% del área se superpone con zonas abastecedoras de acueductos para consumo humano, beneficiando a cerca de 250.000 personas.
Además, el área se ubica en la convergencia de varias cuencas hidrográficas que drenan hacia el río Cauca, uno de los principales ríos de Colombia, lo que refuerza su importancia para la seguridad hídrica y la resiliencia climática del territorio.
Cortesía: Más Biomas
Un refugio de biodiversidad única
El área alberga una riqueza biológica excepcional, con 880 especies registradas, entre ellas 108 especies endémicas, 33 especies amenazadas según la UICN y 89 especies incluidas en la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).
Entre sus hallazgos más destacados se encuentra la orquídea Lepanthes cuatrecasasii, con apenas dos localidades conocidas a nivel mundial, así como el registro de una nueva especie de rana de lluvia del género Pristimantis.
Asimismo, el área conserva aproximadamente el 77% de coberturas naturales, constituyendo uno de los últimos remanentes de bosques continuos en el departamento de Caldas y fortaleciendo la conectividad ecológica con otras áreas protegidas de la zona.
Conservación junto a las comunidades locales
En el área viven alrededor de 1.319 personas de comunidades campesinas, quienes han habitado y trabajado este territorio por generaciones.
Esta región forma parte del Paisaje Cultural Cafetero de Colombia, reconocido por la UNESCO como un ejemplo de cómo las comunidades han logrado adaptarse a un entorno montañoso complejo, desarrollando una caficultura sostenible a lo largo del tiempo.
Aquí, la producción agrícola, la cultura y la naturaleza están profundamente conectadas, gracias al trabajo de familias cafeteras que han transmitido sus prácticas de generación en generación.
La gestión del área protegida buscará involucrar activamente a estas comunidades, promoviendo acuerdos locales para el cuidado del territorio y el desarrollo de procesos de monitoreo participativo de la biodiversidad. Esto permitirá fortalecer la conservación mientras se mantienen y mejoran los medios de vida locales.
Una alianza para la conservación
La declaratoria de esta área protegida fue posible gracias al trabajo conjunto entre Más Biomas, Corpocaldas, la Gobernación de Caldas y Naturaleza y Cultura Internacional, con el acompañamiento del Instituto Alexander von Humboldt y el apoyo financiero de Andes Amazon Fund y Re:wild.
Desde septiembre de 2024, Naturaleza y Cultura Internacional acompañó este proceso brindando seguimiento técnico y apoyo estratégico en la construcción y revisión de la propuesta de declaratoria.
Cortesía: Más Biomas
Un logro para la conservación en Colombia
El DRMI Estrella Hídrica de Caldas se convierte en el área protegida más grande del departamento, consolidándose como un pilar para la protección del agua, la biodiversidad y los medios de vida locales.
Para Naturaleza y Cultura Internacional, este logro reafirma la importancia de trabajar en alianza y a escala de paisaje, impulsando soluciones que conectan la conservación de la naturaleza con el bienestar humano.
En un contexto ambiental cada vez más complejo para el Ecuador —marcado por la pérdida de biodiversidad, la degradación de los bosques y múltiples presiones antrópicas—, contar las historias de conservación se vuelve una tarea urgente.
En este escenario, Naturaleza y Cultura Internacional impulsa «Narrar lo que se conserva» una beca de periodismo ambiental dirigida a periodistas y comunicadores interesados en visibilizar los procesos que protegen la vida en el sur del país.
La iniciativa busca fortalecer propuestas periodísticas que aborden temas como la conservación de ecosistemas, la protección de fuentes de agua y el trabajo de las comunidades que protegen sus territorios y las fuentes de agua.
La beca combina un proceso formación, intercambio y acompañamiento especializado, la beca apuesta por mejorar la calidad y el impacto de las historias ambientales en Ecuador.
Una experiencia inmersiva para contar historias
La beca incluye un taller presencial de dos días en la Estación Científica San Francisco, ubicada en el Abra de Zamora una de las zonas más biodiversas del país.
Durante este espacio, las personas seleccionadas podrán fortalecer sus propuestas, intercambiar aprendizajes y profundizar en la construcción de historias con enfoque ambiental.
Posteriormente, las mejores propuestas accederán a una beca de producción periodística, que incluye acompañamiento editorial para el desarrollo de sus trabajos.
Cómo se sostiene la conservación en Ecuador
Entender cómo se conserva en Ecuador implica mirar más allá de los ecosistemas y reconocer los procesos, alianzas y esfuerzos que lo hacen posible. La protección de las fuentes de agua y de los territorios que las resguardan es parte central de esta tarea.
En este camino, Naturaleza y Cultura Internacional ha logrado sostener procesos y alianzas estratégicas a nivel nacional, en articulación con el Estado ecuatoriano y los gobiernos locales, incluso en contextos desafiantes.
En este marco, a través de su programa de conservación de fuentes de agua y en coordinación con el Ministerio del Ambiente y Energía, se ha contribuido a la identificación y establecimiento de 24 de las 38 Áreas de Protección Hídrica (APH) existentes en el país. Asimismo, junto a gobiernos locales, se ha promovido el establecimiento de más de 144 Áreas de Conservación y Uso Sostenible (ACUS).
Solo en 2025, estos esfuerzos conjuntos permitieron la creación o fortalecimiento de más de 109.000 hectáreas de ecosistemas estratégicos, beneficiando a más de 474.000 personas mediante la protección de fuentes de agua y contribuyendo a conservar el hábitat de más de 1.000 especies.
Detrás de cada una de estas áreas existen procesos de gobernanza, trabajo comunitario y conservación que merecen ser documentados y difundidos con rigor periodístico. Esta beca busca precisamente eso: impulsar nuevas narrativas que acerquen estas historias a la sociedad y visibilicen a quienes sostienen la conservación en el territorio.
Postula a la beca: conoce el proceso y cómo participar
Si eres periodista o comunicador y quieres aportar a la conservación desde la comunicación, esta es una oportunidad para desarrollar historias con impacto.
Una vez enviados estos pasos, tu postulación estará completa.
Si tienes dudas o necesitas información adicional, puedes contactar a través de los canales oficiales en redes sociales.
El Programa de Conservación de Fuentes de Agua (CFA) impulsa una red de Áreas de Protección Hídrica (APH) y otras figuras de conservación subnacional que identifican y protegen ecosistemas estratégicos para garantizar el abastecimiento de agua y conservar la biodiversidad en el Ecuador. Al conectar ecológica e interregionalmente la Costa, Sierra y Amazonía, el programa fortalece la integridad de los paisajes, la funcionalidad de los ecosistemas y el bienestar de las comunidades, promoviendo territorios más resilientes y sostenibles.
El CFA es posible gracias a la participación activa de las comunidades locales, que se involucran en la conservación al reconocer el valor del agua como base de su soberanía alimentaria, salud y desarrollo sostenible. Este enfoque participativo fortalece la gobernanza territorial y asegura la sostenibilidad a largo plazo.
Invertir en el CFA es proteger el agua, conservar la vida y fortalecer territorios resilientes.
400.000 hectáreas
para 2030
Meta de protección
37 APH
establecidas
24 con el apoyo de Naturaleza y Cultura Internacional
Bosque nublado, Amazonía, páramo, lagos y humedales, bosque seco
Territorios prioritarios para la conservación
El Programa de Conservación de Fuentes de Agua (CFA) trabaja de manera articulada con el Estado y con las comunidades locales, para la gestión integral de ecosistemas naturales clave que proveen agua y albergan una alta biodiversidad en el Ecuador.
Como resultado de un proceso conjunto de análisis y planificación, Naturaleza y Cultura Internacional y el Ministerio del Ambiente y Energía (MAE) identificaron cerca de 7 millones de hectáreas de zonas de muy alta importancia hídrica, principalmente en páramos y bosques nublados, ecosistemas estratégicos para la regulación, almacenamiento y provisión de agua.
Sobre esta base, el CFA impulsa un plan nacional de protección hídrica que prioriza la creación de Áreas de Protección Hídrica (APH) como herramienta clave para garantizar la conservación y conectividad de estos territorios.
En aquellos lugares donde no es posible establecer APH, el programa promueve otras figuras de conservación subnacional, como las Áreas de Conservación y Uso Sostenible, adaptadas a los contextos locales, que permiten salvaguardar fuentes esenciales de agua y fortalecer la gobernanza territorial.
Atlas de Áreas de Protección Hídrica (APH)
Una herramienta científica que integra información geográfica y estadística para visibilizar cómo las Áreas de Protección Hídrica en Ecuador aseguran el agua para las personas y conservan la biodiversidad.
Conectividad ecológica para la resiliencia territorial
Las APH no son espacios aislados: actúan como nodos estratégicos que enlazan áreas protegidas nacionales e iniciativas de conservación subnacionales, consolidando bloques de conectividad que facilitan la movilidad de especies clave y el equilibrio ecosistémico a escala regional. De esta manera, el CFA contribuye directamente al fortalecimiento de corredores biológicos prioritarios y a la salud de paisajes completos.
Un ejemplo emblemático es el APH Runahurco, que conecta 2 áreas protegidas nacionales y algunas ACUS subnacionales, reforzando la protección del Corredor de Conectividad Sangay–Podocarpus, parte de la iniciativa binacional CCTAA.
De igual forma, el APH del Sur establece un eje de conectividad que enlaza ecosistemas desde la Costa hasta la Sierra, asegurando la provisión y regulación del agua para miles de personas, al tiempo que fortalece la resiliencia climática y la conservación de la biodiversidad.
El agua: sustento de la biodiversidad
El agua no solo abastece a las comunidades; es el eje que sostiene la vida silvestre y el equilibrio de los ecosistemas. Los páramos, bosques nublados y otros ecosistemas estratégicos regulan el ciclo hídrico y crean las condiciones necesarias para la supervivencia de miles de especies de flora y fauna.
Al proteger las fuentes de agua, el programa de Conservación de Fuentes de Agua (CFA) salvaguarda hábitats críticos, asegura la conectividad ecológica y permite la movilidad de especies clave. Ríos, humedales y microcuencas funcionan como corredores naturales que mantienen el flujo genético y la resiliencia de los ecosistemas frente al cambio climático.
Preguntas frecuentes sobre el CFA
Las Áreas de Protección Hídrica (APH) son una figura legal de conservación reconocida a nivel nacional en Ecuador, diseñada específicamente para proteger las fuentes de agua que abastecen a poblaciones locales y sostienen la biodiversidad.
Son una herramienta innovadora ya que previenen la ocupación y actividades extractivas en ecosistemas estratégicos, y permiten la participación activa de las comunidades en su manejo y conservación.
El programa de Conservación de Fuentes de Agua (CFA) es un eje estratégico dentro de la visión de Naturaleza y Cultura Internacional, ya que consolida la conectividad entre áreas protegidas nacionales e iniciativas subnacionales.
A través de las APH y otras figuras de conservación, el programa amplía y complementa la red nacional de áreas protegidas, garantizando protección legal a largo plazo para ecosistemas clave.
El programa de Conservación de Fuentes de Agua (CFA) fortalece y complementa iniciativas estratégicas como la Plataforma Amazónica y el Corredor de Conservación Transfronterizo Andino Amazónico, al consolidar la base ecológica y legal necesaria para su sostenibilidad.
El CFA contribuye mediante:
La creación de Áreas de Protección Hídrica (APH) y Áreas de Conservación y Uso Sostenible (ACUS) en sitios estratégicos para la protección de la biodiversidad y las fuentes de agua, fortaleciendo la conectividad entre territorios priorizados por estos programas.
La integración de conservación, agua, biodiversidad y resiliencia climática en una sola estrategia territorial coherente.
De esta manera, el programa CFA no opera de forma aislada, sino que articula y potencia los esfuerzos de conservación a escala nacional y regional, fortaleciendo corredores ecológicos, asegurando gobernanza territorial y consolidando el impacto de Naturaleza y Cultura Internacional en el largo plazo.
Los ecosistemas que proveen agua, como páramos y bosques nublados, son también reguladores climáticos naturales.
Al conservar las fuentes de agua:
Se mantiene la capacidad de los ecosistemas para almacenar carbono.
Se regula la temperatura y la humedad a nivel regional.
Se reduce la vulnerabilidad frente a sequías e inundaciones.
Se protege la calidad del agua necesaria para la supervivencia de especies y comunidades.
El agua es un componente esencial para la resiliencia climática: sin ecosistemas saludables y con disponibilidad hídrica, no es posible sostener la biodiversidad ni garantizar el bienestar humano.
La protección a largo plazo se basa en un modelo de gobernanza compartida y corresponsabilidad territorial.
El Estado, en sus distintos niveles, garantiza el marco legal, la declaratoria oficial de las áreas y su supervisión. Las juntas de agua, comunidades locales y gobiernos autónomos descentralizados participan activamente en la gestión mediante planes de manejo, monitoreo y acuerdos de conservación.
En este proceso, Naturaleza y Cultura Internacional brinda acompañamiento técnico permanente, fortaleciendo capacidades locales, apoyando la planificación territorial, el diseño e implementación de planes de manejo.
Resultados hasta ahora
Aliados estratégicos del Ministerio de Ambiente y Energía de Ecuador, hemos consolidado un plan de trabajo hasta 2029
Hasta el 2026 hemos contribuido al establecimiento de 24 APH y 3 ACUS.
Hemos apoyado el diseño de herramientas de planificación como el mapa de identificación de APH potenciales para el país y el ATLAS de Áreas de Protección Hídrica.
En el cantón Gualaquiza, provincia de Morona Santiago, se ha establecido el Área de Protección Hídrica APH Runahurco, un territorio clave para la conservación de los ecosistemas andino-amazónicos y la seguridad hídrica local y nacional.
El APH Runahurco alberga una destacada biodiversidad y valiosos recursos hídricos. En esta área nacen los ríos Cuyes y Cuchipamba, que se unen para formar el río Bomboiza, cuyas aguas serán la base de cuatro futuros proyectos hidroeléctricos orientados a generar energía limpia y fortalecer la seguridad energética del país.
APH Runahurco
Con una extensión de 72.061 hectáreas, el área abarca las parroquias Gualaquiza (urbana), Nueva Tarqui, Chigüinda, San Miguel de Cuyes, Amazonas, Bermejos y Bomboiza. Por su tamaño y relevancia ecológica, el APH Runahurco se consolida como la segunda área de protección hídrica más grande del Ecuador, solo precedida por el APH Aguarico Chingual Cofanes, que cubre 101.017 hectáreas.
Comunidades conectadas con el APH Runahurco
El nombre del Runahurco, que en kichwa significa “Montaña del Runa”, evoca la relación ancestral entre el ser humano y la naturaleza. Representa al Runa, el ser que camina trabaja y vive en equilibrio con la naturaleza y el agua.
“Sentí una alegría inmensa cuando dijeron que el APH ya fue aprobada. Teníamos miedo por las amenazas, pero ahora sabemos que nuestras fuentes de agua estarán protegidas. El APH Runahurco es un lugar espectacular, con tanta fauna y flora que vale conservar hasta el último pedacito”, comenta Giomayra Lalvay Jarro, de la comunidad La Florida, parroquia Nueva Tarqui.
La historia del APH Runahurco comenzó con la iniciativa de las propias comunidades, que motivaron al Gobierno Municipal de Gualaquiza a iniciar los procesos para garantizar la protección de las fuentes hídricas. Con la orientación y directrices de la Autoridad Única del Agua, el apoyo técnico de Naturaleza y Cultura Internacional y el respaldo financiero de Re:wild, Andes Amazon Fund y the Stockel Family Foundation, se promovió la figura de Área de Protección Hídrica, una herramienta eficiente para articular la conservación con la gestión local del agua y las microcuencas.
La comunidad es el corazón del APH Runahurco. Su participación fue decisiva para impulsar el proceso de establecimiento y garantizar la protección legal de los ecosistemas.
“Hablar de Runahurco es hablar de agua, y hablar del agua es hablar de la continuidad de la vida”, destaca Patricio Guzmán, técnico de la zonal 10 del Ministerio del Ambiente y Energía.
El APH Runahurco protege las fuentes que abastecen a más de 14.200 personas del cantón Gualaquiza.
“Este ha sido un anhelo de todos los gualaquicenses. […] Nuestra gran preocupación era cómo cuidar el agua. Con el APH Runahurco garantizamos calidad de vida para nuestras ocho parroquias y aportamos también a toda la Amazonía, porque desde aquí nacen fuentes que alimentan grandes ríos y el sistema hidroeléctrico nacional”, afirma Francis Pavón, alcalde de Gualaquiza.
El reconocimiento del APH Runahurco ha renovado el sentido de pertenencia de las comunidades y su compromiso con la defensa del agua y los bosques. En esta área aún se conservan casi intactas más del 90 % de sus 72 mil hectáreas, un mosaico de páramos, bosques nublados y ríos que mantienen el equilibrio ecológico de toda la región.
“Las áreas de protección hídrica resguardan las fuentes que sostienen el agua, la agricultura y la seguridad alimentaria del país. Como organización hemos acompañado técnica y financieramente 24 de las 37 APH existentes en Ecuador”, destaca José Romero, coordinador del programa Conservación de Fuentes de Agua en Naturaleza y Cultura Internacional.
Desafíos y contexto ecológico
Los ecosistemas del APH Runahurco albergan especies emblemáticas como el oso andino (Tremarctos ornatus), el tapir amazónico de tierras bajas (Tapirus terrestres) y el águila andina (Spizaetus isidori), considerada en peligro crítico de extinción en Ecuador, donde se estima una población de apenas 200 individuos.
“El APH Runahurco es hoy uno de los refugios más importantes para el águila andina en el sur del Ecuador, eljaguar de los cielos. Su presencia confirma la calidad ecológica del área y su rol clave como corredor biológico entre los Andes y la Amazonía”, señala Nicolás Astudillo, de la Fundación Cóndor Andino.
“El APH Runahurco es hoy uno de los refugios más importantes para el águila andina en el sur del Ecuador, el jaguar de los cielos. Su presencia confirma la calidad ecológica del área y su rol clave como corredor biológico entre los Andes y la Amazonía”, señala Nicolás Astudillo, de la Fundación Cóndor Andino.
Asimismo, el APH Runahurco se configura como un área núcleo dentro del Corredor de Conectividad Sangay–Podocarpus, fundamental para mantener procesos ecológicos como el flujo genético y la movilidad de especies entre los andes y la Amazonía.
Importancia de las Áreas de Protección Hídrica
Las Áreas de Protección Hídrica (APH), establecidas por la Autoridad Única del Agua en cumplimiento del artículo 12 de la Ley de Recursos Hídricos, Usos y Aprovechamiento del Agua, otorgan un blindaje jurídico a las fuentes de agua declaradas de interés público y colectivo. Esta figura garantiza su conservación frente a actividades que puedan comprometer su integridad ecológica o su función como proveedoras del recurso vital para las comunidades.
Gualaquiza decidió asegurar la continuidad de los procesos hidrológicos que sostienen a los ecosistemas y a las comunidades. El APH Runahurco representa un compromiso permanente de las autoridades competentes para garantizar agua de calidad y en cantidad suficiente, asegurando el bienestar presente y futuro de toda la población.
Morona Santiago, la segunda provincia más grande del país, destaca por su extraordinaria riqueza natural y cultural. Con vastas selvas tropicales, ríos caudalosos, cuevas mágicas y una biodiversidad inigualable, es uno de los bastiones de conservación del país. Además, es hogar de las nacionalidades Shuar y Achuar, guardianes ancestrales de la Amazonía. En 2023, esta provincia amazónica reconoció oficialmente, mediante ordenanza provincial, al Territorio de Vida y Uso Ancestral Tarímiat Pujutaí Nunka, el cual nació de un acuerdo inédito entre el gobierno provincial y las cuatro organizaciones: Federación Interprovincial de Centros Shuar (FICSH), Nación Shuar del Ecuador (NASHE), Nacionalidad Achuar de Ecuador (NAE) y Pueblo Shuar Arutam (PSHA).
Vista aérea de la provincia de la provincia de Morona Santiago (Créditos: Gandy Grefa)
Los Territorios de Vida tienen como función principal contribuir activamente a la conservación de la diversidad biológica y cultural, a la preservación de los servicios ecosistémicos y a la prevención de la contaminación; la protección y restauración de las fuentes de agua vinculadas a ecosistemas frágiles, especialmente en zonas que abastecen de este recurso vital a la población. Al mismo tiempo, promueven el uso sostenible de los recursos naturales y resguardan la estrecha interrelación entre los derechos de la Naturaleza y los derechos colectivos de los pueblos y nacionalidades.
Acuerdos de conservación: compromiso comunitario con la protección del Tarímiat Pujutaí Nunka
Los acuerdos de conservación son compromisos voluntarios establecidos entre las comunidades y los gobiernos provinciales, construidos desde el respeto a los derechos colectivos y mediante procesos de consulta previa, libre e informada. Se formalizan a través de convenios que reconocen, mediante incentivos no monetarios, a los pueblos y nacionalidades como custodios del Territorio de Vida que cohabitan y protegen desde su concepción ancestral.
Dentro de los incentivos contemplados se incluyen la implementación de sistemas alternativos de agua segura; el fortalecimiento del manejo integral de la agricultura familiar, como elAja Shuar; la provisión de transporte fluvial en centros turísticos comunitarios o en territorios de nacionalidades ribereñas; así como el acceso a servicios de internety la instalación depaneles solares, entre otros. Mediante estos acuerdos, se busca ayudar al bienestar y dignificar la vida de las comunidades que habitan el territorio, contribuyendo con el desarrollo de sus capacidades y posibilidades de respuesta ante las amenazas externas.
Para la entrega formal de los acuerdos en la provincia de Morona Santiago, el Gobierno Provincial elaboró la Guía de Acuerdos de Conservación, un instrumento metodológico que garantiza la implementación de acciones en territorio de forma clara, participativa y transparente, junto a todos los actores claves que se encuentran en la provincia. Esta guía, institucionalizada mediante la Resolución Administrativa 090, establece un marco técnico y normativo tanto para el reconocimiento de las prácticas de conservación como para la entrega de estos incentivos no monetarios.
Firma de los Acuerdos de Conservación (Créditos: Gandy Grefa)
El 27 de junio se firmaron los primeros siete acuerdos con comunidades Shuar y Achuar: Yuwints, Tarímiat, Wachirpas e Ipiak, del cantón Taisha; y, Numpaktaim, Unkuch y Kunkuk, del cantón Limón Indanza. Este hecho reafirma el compromiso colectivo con la conservación del Tarímiat Pujutaí Nunka y el fortalecimiento del bienestar integral de las poblaciones locales.
Como parte del cumplimiento de los compromisos establecidos en los acuerdos de conservación, se han llevado a cabo acciones concretas en las comunidades beneficiadas. En Yuwints y Tarímiat, por ejemplo, se instaló conectividad mediante internet satelital alimentado por energía solar, mientras que en Numpaktaim se entregaron 10 kits solares para uso familiar. Además, Wachirpas e Ipiak contarán con un sistema comunitario alternativo de acceso a agua segura. Estas iniciativas reflejan el doble propósito de los acuerdos: conservar los ecosistemas y mejorar el bienestar local.
En este contexto, Juan Kukush Vidal Tsukanaka, presidente del Centro Shuar Yuwints, señaló: «El Tarímiat Pujutaí Nunka es fundamental para la Amazonía. Es importante proteger este Territorio de Vida y toda la Naturaleza. Por eso, señor prefecto, le animo a continuar con la conservación de nuestro Tarímiat Pujutaí Nunka».
Por su parte, Wakiach Kuja, presidente de la Nacionalidad Achuar del Ecuador (NAE), expresó:
«Me siento feliz por la firma de estos acuerdos de conservación. Felicito a todos los hermanos shuar y achuar a quienes pertenecemos a las nacionalidades. Cada uno de nosotros cuida su territorio como parte de las enseñanzas de nuestros ancestros. Gracias a todas las instituciones que se han sumado al cuidado de nuestra Naturaleza».
Sistema innovador de purificación de agua en Wachirpas
En el marco de los acuerdos de conservación del Territorio de Vida y Uso Ancestral “Tarimiat Pújutai Nunka”, el personal técnico del GAD Provincial de Morona Santiago y Naturaleza y Cultura Internacional, emprendieron un recorrido fluvial para instalar el sistema innovador de purificación de agua de lluvia con filtros UV en la comunidad de Wachirpas. Esta tecnología, vital para comunidades de difícil acceso, beneficiará a más de 45 familias Achuar, sembrando salud, dignidad y futuro.
Sistema de purificación de agua en Wachirpas (Créditos: Gandy Grefa)
La conservación del Territorio de Vida y Uso Ancestral Tarímiat Pujutaí Nunka representa un claro ejemplo de gestión colaborativa entre el Gobierno Provincial de Morona Santiago y las cuatro organizaciones indígenas. Esta alianza se basa en un modelo de gobernanza que reconoce a los pueblos y nacionalidades como gestores legítimos del territorio, entendiendo que un Territorio de Vida trasciende lo físico para integrar cultura, espiritualidad y un vínculo profundo con la selva Amazónica.
La gestión del Tarímiat Pujutaí Nunka se fortalece con el respaldo técnico de Naturaleza y Cultura Internacional y el apoyo financiero de Andes Amazon Fund y la cooperación noruega – NORAD, asegurando un manejo eficiente y sostenible.
Vista aérea de la comunidad de Wachirpas (Créditos: Gandy Grefa)
Este territorio de Morona Santiago forma parte de la Plataforma Amazónica por los Bosques, el Clima y el Bienestar Humano, un esfuerzo colaborativo entre los gobiernos provinciales amazónicos y los pueblos y nacionalidades para proteger el patrimonio natural y cultural de la Amazonía y promover medios de vida sostenibles para el bienestar de su gente.
Ante la creciente presión sobre las fuentes de agua y los ecosistemas estratégicos del país, se requiere adoptar enfoques integrales y diferenciados para su gestión. La gestión integrada de los recursos hídricos, como enfoque técnico y sistémico, permite articular la conservación ecológica con el uso sostenible del agua, priorizando áreas clave para el abastecimiento humano y las actividades productivas.
Productores orgánicos de la Parroquia Valladolid
En este contexto, ecosistemas como páramos, humedales, bosques montanos y áreas de recarga hídrica desempeñan funciones hidrológicas fundamentales, como la regulación del ciclo del agua, la conservación de la biodiversidad y la mitigación de los impactos del cambio climático.
En respuesta a esta necesidad, desde el año 2024 el Viceministerio del Agua del Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE) ha establecido mecanismos de cooperación técnica con Naturaleza y Cultura Internacional (NCI), con el apoyo financiero de Re:wild y Andes Amazon Fund a NCI. Esta articulación interinstitucional ha permitido definir acuerdos operativos que viabilizan acciones concretas en territorio.
El apoyo técnico ha sido clave para avanzar en procesos como la elaboración de expedientes para nuevas Áreas de Protección Hídrica (APH), el desarrollo de estudios de campo y el fortalecimiento de espacios de diálogo con comunidades locales. Todo ello se realiza bajo principios constitucionales que garantizan la participación ciudadana y los derechos colectivos de Pueblos y Nacionalidades, reconociendo su rol en la protección de las fuentes de agua.
Uno de los hitos más relevantes de esta colaboración fue el establecimiento del Área de Protección Hídrica Corazón de la Amazonía, en la parroquia Valladolid de la provincia de Zamora Chinchipe, creada a partir de un proceso participativo impulsado por actores locales para resguardar sus fuentes de agua.
APH Corazón de la AmazoníaAPH Corazón de la Amazonía
A esto se suma la actualización de la guía para la delimitación y establecimiento de APH, así como la publicación del primer Atlas de Áreas de Protección Hídrica del Ecuador en 2024; ambos constituyen insumos técnicos que aportan al ordenamiento territorial y a la gestión sostenible del agua.
Actualmente, el Viceministerio del Agua trabaja en la formulación de los lineamientos para los planes de gestión hídrica de las APH, así como en la elaboración del manual de procedimientos para su establecimiento.
Estos mecanismos de gestión han sido construidos mediante talleres interinstitucionales, promoviendo un modelo colaborativo con enfoque de conservación, planificación participativa y gobernanza local del agua.
Comunidad de Valladolid, MAATE, y Naturaleza y Cultura Internacional
De manera complementaria, la asistencia técnica también se ha orientado a la generación de información cartográfica especializada y a la definición de redes de monitoreo de calidad del agua en zonas estratégicas del país.
Este esfuerzo articulado consolida una alianza orientada a fortalecer la gestión hídrica nacional mediante planificación territorial, participación local y cooperación internacional. La acción conjunta del Estado y las comunidades demuestra que la conservación de los ecosistemas y las fuentes de agua en Ecuador requiere soluciones integradas y un compromiso sostenido con su gestión responsable.
La declaratoria oficial del Área de Protección Hídrica (APH) Corazón de la Amazonía, el 24 de diciembre de 2024, marcó un hito fundamental en la consolidación de esta estrategia de conservación. Con más de 19.000 hectáreas, esta APH responde a una necesidad urgente: garantizar la seguridad hídrica, conservar la biodiversidad y fomentar el manejo sostenible de los ecosistemas andino-amazónicos.
El Área de Protección Hídrica (APH) Corazón de la Amazonía se encuentra ubicada en el cantón Palanda, en la provincia de Zamora Chinchipe. Aproximadamente el 80 % de su extensión corresponde a la parroquia rural Valladolid, mientras que el porcentaje restante se localiza en la parroquia urbana Palanda.
Con esta declaratoria, el país suma 35 Áreas de Protección Hídrica, de las cuales 23 han contado con el apoyo clave de Naturaleza y Cultura Internacional, que ha brindado asistencia técnica y financiera en su creación. Además, en coordinación con el Viceministerio del Agua y la Dirección de Educación e Información Ambiental e Hídrica, se ha identificado 85 nuevas áreas con alto potencial para integrarse a esta estrategia nacional de conservación.
Valladolid: más de 10 años de conservación desde la comunidad
La historia de conservación en la parroquia Valladolid, cantón Palanda (Zamora Chinchipe), refleja el esfuerzo articulado y colectivo de actores locales e institucionales. En 2008, la Unidad Educativa Valladolid impulsó la creación de la Reserva Ciudad de Loyola, mientras que la comunidad conformó la Reserva Parroquial Corazón de la Amazonía. Diez años más tarde, ambas iniciativas fueron integradas en el Área de Conservación Municipal y Uso Sostenible de Palanda (ACMUS Palanda), marcando un hito en la gobernanza ambiental a nivel local.
Ana Rodríguez, presidenta del GAD Parroquial de Valladolid, expresó:
«El APH Corazón de la Amazonía representa un sueño anhelado y una lucha constante por la protección de nuestros recursos hídricos, forjado desde 2008 por líderes, jóvenes y comunidad. Su nombre nació en un acto democrático y su existencia refleja más de una década de compromiso con la protección del agua y la naturaleza.»
Ana Rodríguez, presidenta del GAD Parroquial de Valladolid
La consolidación de esta figura legal fue posible gracias a la coordinación entre el GAD Parroquial de Valladolid, el GAD Municipal de Palanda, Naturaleza y Cultura Internacional (NCI), el Ministerio de Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE Zona 10), así como el apoyo financiero de aliados estratégicos como Re:wild y Join For Water, este último vinculado a través del proyecto CUIDAR.
«El compromiso de nuestros aliados permitió no solo la creación de esta APH, sino también sentar las bases para su manejo efectivo. La protección del agua es una tarea de todos, y contar con su respaldo fue fundamental para seguir avanzando», señaló José Romero, coordinador del proyecto Conservación de Fuentes de Agua en Naturaleza y Cultura Internacional.
Funciones ecosistémicas y monitoreo de biodiversidad
El APH Corazón de la Amazonía se extiende por ecosistemas de páramo y bosque siempreverde montano, ambos reconocidos por sus funciones ecológicas esenciales. Estos tipos de cobertura vegetal cumplen roles como la regulación hídrica, la captura de carbono, la conservación de suelos y la estabilidad del bioclima regional. Además, albergan una alta diversidad biológica, con presencia de especies endémicas y sensibles a las alteraciones del entorno. Entre ellas destaca el Jocotoco (Grallaria ridgelyi), un ave emblemática considerada bioindicadora, cuya presencia permite evaluar la salud ecológica del hábitat y los efectos del cambio ambiental.
Control territorial frente a amenazas socioambientales
Aunque el plan de manejo del APH aún se encuentra en proceso de construcción participativa, ya se han iniciado acciones de articulación entre la autoridad ambiental nacional, el GAD Parroquial de Valladolid y GAD Municipal de Palanda para hacer frente a amenazas como la minería, la deforestación y el avance de la frontera ganadera.
Sin embargo, se evidencian los primeros avances, en la suscripción de acuerdos de conservación con propietarios de predios estratégicos, especialmente aquellos vinculados a fuentes hídricas. Estos acuerdos funcionan como instrumentos de gobernanza ambiental y territorial, mediante los cuales se definen compromisos de uso sostenible del suelo, protección de cobertura vegetal nativa y la protección de servicios ecosistémicos clave.
El APH Corazón de la Amazonía se extiende por ecosistemas reconocidos por sus funciones ecológicas esenciales.
Actualmente, la zonificación ecológica y funcional, los protocolos de patrullaje comunitario y los sistemas de monitoreo participativo de biodiversidad e indicadores ambientales están en fase de planificación y validación técnica. Estas herramientas apuntan a consolidar un modelo integral de manejo del territorio, orientado a prevenir las presiones derivadas del uso no sostenible del suelo, la expansión de actividades extractivas y la pérdida de cobertura vegetal.
Producción sostenible y monitoreo de impactos
En el APH Corazón de la Amazonía se promueven actividades productivas compatibles con la conservación, tales como sistemas agroforestales de café, silvopasturas libres de deforestación y mosaicos agropecuarios con cultivos tradicionales como plátano, yuca, maíz, camote, papa china y cacao. Estas prácticas están siendo evaluadas a través de indicadores como: calidad del agua, el caudal hídrico y la cobertura de la tierra. El monitoreo es liderado por el GAD parroquial y cantonal, con el apoyo técnico de Naturaleza y Cultura Internacional y el financiamiento de Re:wild, permitiendo identificar buenas prácticas y ajustar las estrategias de manejo territorial en función de los resultados obtenidos.
El cacao es una práctica productiva compatible con la conservación
Felipe Serrano, director ejecutivo de Naturaleza y Cultura Internacional, destacó:
«Todos sabemos que Palanda es el origen mundial del cacao, y ese hecho debe formar parte de la identidad de los palandenses y vallesoletanos. Pero hay otro elemento igual de importante que debe estar en el corazón de todos los ecuatorianos: Palanda y la parroquia Valladolid también son origen del agua. En esta cuenca nace el agua que alimenta el río Marañón y el Amazonas. El agua que fluye en estos ríos existe gracias a los bosques nublados y a una comunidad que tuvo la entereza de conservar estos ecosistemas. La gratitud es para los ciudadanos de este cantón y esta parroquia: sus autoridades, productores y estudiantes, que hicieron posible esta APH.»
El APH Corazón de la Amazonía es clave para la seguridad hídrica, no solo del cantón Palanda, sino de toda la cuenca Mayo-Chinchipe, al formar parte del Corredor de Conservación Transfronterizo Andino Amazónico (CCTAA), una estrategia de conservación binacional entre Ecuador y Perú.
Cuencas hidrografícas en el Corredor de Conservacion Transfronterizo Andino Amazónica
En este contexto, el alcalde de Palanda, Segundo Jaramillo, finalizó señalando:
«Cada gota de agua cuenta una historia. Esta APH no solo protege el agua, sino que fue el alma de una región que se conectó para conservar diversos ecosistemas y la vida que dependía de ellos, y que es parte de un patrimonio natural para un futuro justo y sostenible.»
El AHP Corazón de la Amazonía late gracias al compromiso de una comunidad que, por más de diez años, trabajó unida para conservar sus fuentes de agua y su biodiversidad.
La cuenca binacional Mayo-Chinchipe nace en el sur del Ecuador, en la provincia de Zamora Chinchipe, parroquia Valladolid, y atraviesa los cantones de Palanda y Chinchipe, extendiéndose hacia las provincias transfronterizas de San Ignacio y Jaén, en el departamento de Cajamarca, al norte del Perú. Su importancia radica en ser un afluente esencial del río Marañón, uno de los principales tributarios del Amazonas, consolidándola como un ecosistema clave para la biodiversidad y el acceso al agua en la región fronteriza.
En abril de 2022, con el respaldo del Gobierno de Bélgica, el Gobierno Flamenco y Join For Water, Protos Andes, en alianza con Naturaleza y Cultura Internacional Ecuador y Perú, la Universidad Nacional de Loja y la Universidad Nacional de Jaén, inició la ejecución del Proyecto CUIDAR: Derechos, Agua y Resiliencia, enfocado en la gestión sostenible de los recursos hídricos en la cuenca Mayo-Chinchipe.
El Proyecto CUIDAR ha desarrollado estrategias orientadas a la conservación de los ecosistemas hídricos, con el propósito de fortalecer la resiliencia socioecológica de las comunidades locales y garantizar la disponibilidad del agua para el consumo humano. En este marco, se han implementado acciones para mejorar y optimizar los sistemas de abastecimiento de agua en las poblaciones de Palanda, Chinchipe, San Ignacio y Jaén, priorizando aquellas con mayor vulnerabilidad hídrica.
Planta de Tratamiento de Agua Potable, El Porvenir del Carmen – Ecuador
La cuenca Mayo-Chinchipe, al ser un sistema transfronterizo, integra procesos ecológicos y sociales, lo que vincula directamente a las comunidades de Ecuador y Perú con sus recursos hídricos. Esta interconexión ha sido determinante para la adopción de un enfoque de gestión integral del agua, donde la conservación de los ecosistemas acuáticos y terrestres se establece como pilar fundamental para garantizar la sostenibilidad del recurso a largo plazo.
Recientemente, el equipo del Proyecto CUIDAR realizó un recorrido por la cuenca Mayo-Chinchipe para evaluar los avances alcanzados tras tres años de implementación. El análisis determinó que el proyecto avanza conforme a lo planificado, consolidando su impacto en la conservación ambiental y el bienestar de la población que depende de estos recursos hídricos.
Gestión del agua y protección de ecosistemas
Uno de los ejes fundamentales del proyecto CUIDAR ha sido el fortalecimiento de la infraestructura hídrica, la conservación de ecosistemas estratégicos y la restauración de áreas degradadas, asegurando el acceso al agua para consumo humano.
Origen de la cuenca Mayo-Chinchipe – Cerro Toledo, Palanda – Ecuador
Además, se ha trabajado en la mejora y repotenciación de los sistemas de abastecimiento, priorizando comunidades con mayor vulnerabilidad hídrica en Palanda, Chinchipe, San Ignacio y Jaén. Paralelamente, junto con las comunidades locales, se han implementado medidas de conservación en ecosistemas estratégicos, como páramos, bosques siempre verdes montanos y bosques secos interandinos, fundamentales para la regulación del clima y la provisión de agua.
En la zona baja de Jaén, donde el Chinchipe desemboca en el Marañón, se han establecido estrategias específicas para reducir la degradación del suelo y preservar la cobertura vegetal, minimizando los efectos del cambio en los usos del suelo.
Restauración y protección del agua en la cuenca Mayo-Chinchipe
Para garantizar la calidad y disponibilidad del agua en esta región, el proyecto CUIDAR ha desarrollado un enfoque integral que combina protección de fuentes hídricas, reforestación y gobernanza comunitaria.
En este contexto, se han establecido procesos de restauración y resguardo de fuentes de agua, asegurando su disponibilidad para el consumo humano. Estas acciones han sido esenciales para mantener el ciclo del agua y mitigar la degradación ambiental.
Además, se ha trabajado en la reforestación y conservación productiva, restaurando 82 hectáreas mediante sistemas agroforestales asociados con café. Este esfuerzo, desarrollado en convenio con el Gobierno Parroquial de Valladolid y la Asociación de Cafetaleros Ecológicos de Palanda (APECAP), no solo recupera la cobertura vegetal, sino que también fortalece prácticas agrícolas sostenibles entre los productores locales de Ecuador.
A esto se suma la implementación de acuerdos de conservación, mediante los cuales se han protegido 381 hectáreas de bosque nativo en Ecuador, vinculando a productores orgánicos comprometidos con la conservación forestal y el manejo sostenible del territorio. De esta manera, se garantiza la permanencia del bosque en los territorios que dependen de la cuenca, asegurando su estabilidad ecológica a largo plazo.
Acuerdos de conservaciónAcuerdos de conservaciónAcuerdos de conservación
En el Perú se ha trabajado con las cooperativas cafetaleras La Prosperidad de Chirinos, Valle del Café y Los Lirios para optimizar sus sistemas de producción. Como resultado, se han firmado nueve acuerdos de conservación y compensación, permitiendo la protección de 2,042 hectáreas de bosque en acuerdo con la población local.
Estas asociaciones han establecido 29 hectáreas de sistemas agroforestales en los distritos de La Coipa y Chirinos, además de impulsar la reforestación de tres hectáreas de bosque montano que conecta el norte y el sur del Área de Conservación Regional Bosques El Chaupe, Cunía y Chinchiquilla, en San Ignacio.
Asimismo, a través del proyecto CUIDAR, se ha fortalecido las capacidades en el desarrollo de la Escuela de Agua dirigido a los funcionarios técnicos de los gobiernos locales en el tema de la gestión de los recursos hídricos.La gestión comunitaria del agua ha sido otro pilar clave en este proceso. Se han conformado comités binacionales de manejo del agua, en los que líderes y lideresas comunitarias han recibido capacitación y participan activamente en la toma de decisiones sobre la administración y uso sostenible del recurso hídrico.
Cindy Díaz Horna, representante de la Asociación para el Desarrollo Integral de Chontalí (Perú), afirmó: «La Escuela del Agua convoca a diversos actores comprometidos con la conservación, pero lo que más me inspira es poder enseñar a niñas, niños y adolescentes que proteger nuestra biodiversidad no solo transforma nuestro entorno, sino que también nos empodera, especialmente a las mujeres. Ese es el verdadero desarrollo integral: asumir un rol activo en el cuidado del agua y de los territorios.»
Cindy Díaz Horna, Asociación para el Desarrollo Integral de Chontalí (Perú)Victoria Alberca, Asociación de Productores Orgánicos La Chacra (Ecuador)
Victoria Alberca, presidenta de la Asociación de Productores Orgánicos La Chacra (Ecuador), señaló: «Si queremos tener un mundo sostenible y equitativo, debemos cuidar el agua y proteger la cuenca Mayo-Chinchipe. Esto es más que un proceso, es un camino colectivo que requiere la participación de mujeres, hombres y diversidades. Cuidar el agua implica también visibilizar y fortalecer el liderazgo de las mujeres, porque su participación protagónica es clave para garantizar la protección justa de este recurso vital»
A medida que el proyecto CUIDAR avanza, estas acciones se consolidan como un modelo de restauración y manejo del agua en ecosistemas transfronterizos. En otras palabras, la conservación no solo es viable, sino esencial para garantizar el acceso equitativo a este recurso en la región.
Cooperación binacional para la conservación del agua
«La unión de esfuerzos locales y la cooperación internacional reafirma el compromiso de proteger los ecosistemas frágiles y degradados a través del proyecto CUIDAR», señaló Patricio Jaramillo, coordinador de Naturaleza y Cultura Internacional para el proyecto en Ecuador. «Este trabajo conjunto no solo ha permitido mejorar los accesos al agua en cantidad y calidad, sino que también ha consolidado la cooperación entre Ecuador y Perú, garantizando el bienestar de las comunidades fronterizas y la protección de su entorno natural», agregó.
Patricio Jaramillo (Naturaleza y Cultura Internacional), Segundo Jaramillo (alcalde de Palanda) y Bart Dewaele (Join for Water)
En Perú, se ha trabajado en el Plan de Cuencas Binacional, liderado por la Universidad Nacional de Jaén, con el objetivo de comprender el contexto hídrico compartido entre Perú y Ecuador, así como las principales amenazas que afectan estos ecosistemas, como la minería ilegal, la tala y la quema. Estas actividades incrementan la vulnerabilidad de los bosques montanos y páramos. Este documento servirá como una herramienta clave para la toma de decisiones y el desarrollo de proyectos de cooperación, orientados a fortalecer capacidades técnicas y recuperar espacios degradados junto con la población. «Es fundamental trabajar de manera integral y con la participación de la Autoridad Local del Agua», explicó Iván Mejía, jefe de proyectos de Naturaleza y Cultura Internacional Perú.
«Esta zona forma parte del Corredor de Conservación Transfronterizo Andino Amazónico, que abarca más de dos millones de hectáreas de páramos y bosques montanos en Perú y Ecuador. A través de proyectos como CUIDAR y con iniciativas de financiamiento, como el Fondo del Agua de los Andes del Norte, hemos logrado integrar a las comunidades campesinas, las autoridades y la cooperación internacional en la protección y recuperación de estas fuentes naturales de agua», agregó Mejía.
La cuenca Mayo-Chinchipe es un claro ejemplo de cómo la gestión transfronteriza del agua y la conservación de ecosistemas son posibles cuando hay cooperación entre países y comunidades. Las estrategias del proyecto CUIDAR pueden constituir un modelo replicable en otras cuencas de América Latina que enfrentan desafíos similares.
Felipe Serrano, director Naturaleza y Cultura Internacional (Ecuador), señaló que la comunidad debe sentirse orgullosa, ya que esta zona, además de ser el lugar de origen, domesticación y uso del cacao, es también el lugar donde nace la cuenca Mayo-Chinchipe. Sus nacientes de agua son fundamentales para el equilibrio hidrológico y ecológico de la región, favorecen la biodiversidad y fortalecen las actividades productivas locales.
Bart Dewaele, director general de Join For Water, destacó durante su visita a las comunidades que dependen de la cuenca Mayo-Chinchipe que el proyecto CUIDAR ha cumplido con la planificación establecida hasta la fecha, en coordinación con todos los actores locales. Además, subrayó que la inclusión de las mujeres desde el inicio no solo les otorga voz, sino que también fortalece el respaldo comunitario.
Equipo binacional del proyecto CUIDAR
«El proyecto CUIDAR es una valiosa expresión de solidaridad internacional, pues armoniza los intereses del agua para las personas con los de la naturaleza. Además, es un proyecto binacional, ya que abarca la cuenca hidrográfica del Mayo y del Chinchipe, que se extiende entre dos países. De este modo, también une a dos pueblos que, no hace mucho, estuvieron en guerra. Por ello, CUIDAR es, en esencia, un proyecto de paz a través del cuidado compartido del agua», señaló Dewaele.
El agua no reconoce fronteras. Su conservación, en cambio, depende de esfuerzos colectivos, donde comunidades, gobiernos y organizaciones trabajen en conjunto para garantizar la permanencia de este recurso vital para las presentes y futuras generaciones.
El Atlas de Áreas de Protección Hídrica (APH), elaborado por el Ministerio de Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE) y Naturaleza y Cultura Internacional (NCI), es una herramienta científica que recopila información geográfica y estadística sobre las APH en Ecuador. Su objetivo principal es evidenciar cómo el establecimiento de figuras de conservación contribuye a la protección de las fuentes de agua que abastecen a la población y protegen la biodiversidad asociada a estas áreas.
Lanzamiento del Atlas de Áreas de Proteccion Hídrica en Quito, Ecuador
En Ecuador se han establecido 34 Áreas de Protección Hídrica (APH), entre las que se destacan: Ponce Paluguillo, Kayambi, Chini Deleg, Río Pindo Grande, Mojandita Curubí, Mojanda, Huambaló La Moya, Río Garrapata, Norte del Ecuador, San Jorge de Patate, Teligote, Quinllunga de San Simón, Santa Elena, Simiatug, Aquepi, Aguarico-Chingual y Cofanes, Cuturiví Chico, Río Suno, Otavalo Mojanda, Atacazo, Shaushi-Pueblo Viejo-San Vicente, Flor del Valle, Verdún, Balsa Tumbada, El Pangui, Yantzaza, Retén Ichubamba, Imantag, El Airo Tundurama, Pisaca, Sur del Ecuador, Polo-Polo, Baquerizo Moreno y San Pedro–Zambi–Guayquichuma. Estas áreas, que abarcan más de 276 mil hectáreas, son esenciales para garantizar el acceso al agua de más de 1.18 millones de personas en todo el territorio nacional.
NCI ha desempeñado un papel clave en el establecimiento de 23 de estas áreas, brindando asistencia técnica y financiera. Además, en un esfuerzo conjunto con el Viceministerio del Agua y la Dirección de Educación e Información Ambiental e Hídrica, se ha identificado el potencial para proteger 85 nuevas áreas en el país.
APH Huambaló La MoyaAPH Norte del EcuadorAPH SimiatugAPH Mojanda Curubi
Las más de 276 mil hectáreas declaradas como APH se complementan con las Áreas Protegidas del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) y con más de 140 Áreas de Conservación y Uso Sostenible establecidas por más de 90 Gobiernos Autónomos Descentralizados municipales y provinciales. Estas iniciativas posicionan a Ecuador como pionero en la región en la implementación de figuras innovadoras de conservación, con garantías normativas para la protección del agua y sus ecosistemas.
Los datos se han convertido en uno de los mayores insumos para construir políticas públicas, estrategias y acciones que impacten positivamente en el ambiente y en la economía. Con la información y los datos es posible medir la efectividad de las decisiones tomadas; por ello, es fundamental mejorar la calidad de estos. «Contar con data confiable es indispensable para tomar decisiones, y es importante que todos tengamos acceso a la misma. Por ello, este Atlas representa una herramienta fundamental para todos y refleja nuestro compromiso ambiental», señaló la ministra Inés María Manzano
Urgencia de proteger las fuentes de agua en Ecuador
«Hoy más que nunca debe priorizarse la inversión en la conservación de las áreas de interés hídrico, ya que ninguna iniciativa de desarrollo social o económico será viable sin garantizar la protección de los ecosistemas que sostienen la estabilidad y la supervivencia de los ecuatorianos.»
Felipe Serrano, Director Ejecutivo de Naturaleza y Cultura Internacional
En un contexto donde los ecosistemas hídricos desempeñan roles esenciales como la regulación del clima, el soporte de biodiversidad y la purificación natural del agua, su deterioro pone en riesgo la supervivencia de millones de personas. Los páramos, bosques, humedales y ríos de Ecuador, fuente principal de agua dulce, enfrentan desafíos cada vez mayores debido a la crisis climática.
La plataforma Global Forest Watch ha registrado más de 1,300 incendios significativos en Ecuador durante este año, siendo las provincias de Loja y Azuay las más afectadas, al concentrar más de un tercio de estos incendios. A esto se suman las sequías prolongadas que han reducido drásticamente la disponibilidad de agua para consumo humano, agricultura e hidroenergía. Estas evidencias de la crisis climática han superado la capacidad de respuesta del país, exponiendo la falta de preparación para enfrentar problemas de esta magnitud.
Frente a este escenario, la gestión y protección sostenible de las áreas críticas que sustentan los recursos naturales del país se vuelven imperativas. Iniciativas como el Atlas de Áreas de Protección Hídrica, que priorizan la identificación y planificación de estos espacios vitales, son pasos cruciales para mitigar los efectos del cambio climático y garantizar la estabilidad ecológica y social en Ecuador.
Un llamado a la acción colectiva
Representantes de las organizaciones involucradas en el desarrollo del Atlas de Áreas de Proteccion Hídrica
La conservación de los ecosistemas proveedores de agua es un deber colectivo que requiere atención y acción inmediata. Las Áreas de Protección Hídrica son fundamentales para asegurar el recurso más vital del planeta y garantizar un futuro en equilibrio con la naturaleza.
El Atlas de Áreas de Protección Hídrica evidencia el impacto del trabajo conjunto entre comunidades, gobiernos subnacionales y la sociedad civil, con el apoyo clave de la cooperación internacional. En ese sentido, destaca el rol de aliados estratégicos como Re:wild, cuya contribución ha sido esencial para fortalecer estas iniciativas de conservación y sostenibilidad hídrica.
Proteger el agua es proteger la vida. Cada esfuerzo cuenta.
Continúa la capacitación a funcionarios de gobiernos locales fronterizos de Perú y Ecuador en el marco del proyecto CUIDAR.Se busca fortalecer sus capacidades para mejorar la gobernanza y la conservación del agua.El objetivo es constituir una red binacional de trabajo para una gestión sostenible del recurso hídrico.
Durante dos días se reunieron funcionarios de las municipalidades distritales, provinciales y Gobierno Regionales del Perú y los gobiernos descentralizados, cantones y parroquias de Ecuador, del ámbito de la cuenca binacional Mayo Chinchipe. El objetivo ha sido proporcionarles herramientas y conocimientos para mejorar la gobernanza del agua en sus localidades y a lo largo de toda la cuenca.
La cuarta Escuela del Agua capacitó en la identificación de fuentes de financiamiento, implementación y ejecución de proyectos sostenibles para la conservación del agua que se genera en los ecosistemas de bosque húmedo de montaña y bosque amazónico de ambos países.
Algunas participantes de la cuarta escuela del Agua dejaron sentir sus impresiones respecto a esta actividad. Vanessa Ancajima Larreategui funcionaria de la Municipalidad Distrital de Namballe en San Ignacio, indicó que la Escuela del Agua les ha permitido encontrarse e interactuar con sus pares del otro lado de la frontera.
“Nos está dando la oportunidad de brindar nuestro conocimiento y experiencia tanto a Perú como Ecuador. Este es un tema en el que el Estado no se ha involucrado”
Otra de las participantes fue Verónica Vargas Macao, técnica de recursos naturales del Municipio de Palanda en la provincia de Zamora, se refirió a la Escuela del Agua como un espacio muy importante para la capacitación de funcionarios en cuanto a ordenanzas locales que buscan proteger el agua a lo largo de la cuenca compartida.
“Me pareció muy importante porque regresamos a nuestros gobiernos descentralizados con la idea estas iniciativas. Tenemos una responsabilidad de ambas partes entendiendo que es una sola cuenca, por lo que debemos trabajar mancomunadamente”
Yesmin Falla Reyes, técnica de la división de gestión ambiental de la Municipalidad de Bellavista provincia de Jaén, manifestó que el encuentro de la Escuela del Agua les ayuda mucho para fortalecer la legislación en el manejo de la cuenca, para cuidar nuestras fuentes en unidad.
“Tenemos una relación muy cercana, es necesario que tanto Perú y Ecuador olvidemos nuestras fronteras y unamos nuestras fuerzas para generar un compromiso unificado”
Por su parte, Iván Mejía, jefe de proyectos de Naturaleza y Cultura Internacional, explicó que la cuarta Escuela del Agua del Proyecto CUIDAR tiene 3 módulos de capacitación, cuyas temáticas son: derecho humano al agua y saneamiento, financiamiento público y privado para la protección y recuperación de los servicios ecosistémicos relacionados con el agua y por último, agenda de los gobiernos locales para la protección y conservación de la cuenca Mayo- Chinchipe. Iván destacó que los participantes que logren aprobar serán certificados por la Universidad Nacional de Jaén.
El proyecto CUIDAR se ejecuta en ambos lados de la frontera de Perú y Ecuador, gracias a la alianza entre Protos Andes y Naturaleza y Cultura Internacional Perú y Ecuador, la Universidad Nacional de Loja y la Universidad Nacional de Jaén con el patrocinio de Join For Water de Bélgica (Unidos por el Agua).
Dato: La cuenca del río Mayo – Chinchipe nace en la cordillera de Sabanilla, en la provincia de Zamora en el sur de Ecuador. El río Mayo se une en la línea fronteriza binacional con el río Canchis, formando el río Chinchipe, cuyo recorrido es alimentado en territorio peruano por los ríos Chirinos y Tabaconas, para finalmente integrarse al cauce del río Marañón.
El ámbito de la cuenca del río Chinchipe pertenece a la vertiente del Atlántico, a donde llegan sus aguas luego de discurrir por el Marañón y el Amazonas. La cuenca tiene una extensión “aproximada de 9000 Km2 (67% en Perú y 33% en Ecuador) y es una de las principales cuencas que vinculan el bosque amazónico entre los dos países” de los cuales 3 148 km2 están de lado ecuatoriano y 6 539 km2 en el peruano.
Con la participación de 25 expertos de diversas organizaciones de 7 países, entre ellos Burundi, Mali, Uganda, República Democrática del Congo, Perú y Ecuador, participamos en una reunión organizada por Join For Water, en Bélgica.
El encuentro permitió realizar una evaluación institucional de Join For Water y entre los asistentes plantear estrategias, para consolidar sistemas sostenibles de agua en los territorios involucrados, atendiendo a las necesidades de las comunidades y promoviendo prácticas de conservación que integren múltiples sectores.
Cabe indicar que, la participación de Naturaleza y Cultura Internacional fue como socio del proyecto Cuidar, que tiene como ámbito de acción la cuenca Mayo – Chinchipe, desde Ecuador hasta Perú. El espacio también fue propicio para intercambiar experiencias con las diversas organizaciones y socios de Join For Water. Guillermo Maraví, director ejecutivo de Naturaleza y Cultura Internacional Perú explicó que, durante la reunión, se discutieron estrategias globales en conservación y gestión del agua y destacó la relevancia de algunas de estas estrategias.
Guillermo Maravi durante su visita a Bélgica
“Una de las ideas más relevantes que surgió durante las conversaciones fue la necesidad de fortalecer la articulación entre las organizaciones dedicadas a la conservación ambiental y otros sectores, como la agricultura y producción” destacó Guillermo.
Otro punto importante fue la participación de los jóvenes en la conservación. “Es crucial involucrar a las nuevas generaciones como protagonistas de los esfuerzos ambientales, desarrollando estrategias y actividades específicamente orientadas a ellos” explica Maraví.
Finalmente, resaltó la importancia de mejorar los medios y herramientas de comunicación. La implementación de estrategias de comunicación efectivas puede ayudar a sensibilizar a un público más amplio y fomentar la participación en iniciativas ambientales y conservación de las fuentes naturales de agua.
Es importante resaltar que el evento ha proporcionado valiosas ideas que Naturaleza y Cultura Internacional Perú considera fundamentales para sus futuros proyectos, promoviendo un enfoque integral y colaborativo en la gestión sostenible del agua y la conservación de los ecosistemas no solo de los Andes del Norte, donde se ubica la cuenca Mayo – Chinchipe; si no también en los otros paisajes donde trabaja, como los Bosques Secos del Marañón, Carpish – Río Abiseo, Nanay Tigre; así como en los ecosistemas de Amazonas y Ucayali.
Guillermo Maraví junto al equipo de BOS+
Guillermo aprovecho la visita a Bélgica para sostener una reunión con la plana mayor de BOS+ y evaluar futuras posibilidades de proyectos, sobre la base del trabajo conjuntamente los últimos años.
El 12 y 13 de julio en la ciudad de San Ignacio, Perú se realizó la clausura de la III Escuela Binacional de Agua, la cual tuvo como propósito fortalecer las capacidades técnicas de 64 operadores de agua de las Juntas Administrativas de Agua (JAAS) de la cuenca binacional Mayo – Chinchipe, representantes de la provincia de San Ignacio en Perú y los cantones de Zumba y Palanda en Ecuador.
Los participantes recibieron instrucción y formación sobre la gestión local y gestión comunitaria del agua, operación y mantenimiento de los sistemas comunitarios, plomería y gasfitería.
Este esfuerzo conjunto fue liderado por Protos Andes en coordinación con Naturaleza y Cultura Internacional, gracias al apoyo de la Cooperación Técnica Belga (DGD) y Join Fort Water (JFW), durante las sesiones se ha reflejado el compromiso de los participantes para gestionar los recursos hídricos de mejor manera en los distritos de San Ignacio y parroquias de la parte sur del Ecuador, promoviendo el desarrollo sostenible, la conservación de los bosques y el recurso hídrico en la cuenca binacional.
Esta iniciativa contó con la colaboración de diversas organizaciones regionales e internacionales, incluyendo a la Universidad Nacional de Jaén (UNJ), la Universidad Nacional de Loja (UNL), Naturaleza y Cultura Internacional Perú y Ecuador y Protos Andes, quienes implementan el Programa: Derechos, agua y resiliencia en cuencas amazónicas – CUIDAR. Además, participaron el Área de Conservación Regional “Bosques El Chaupe, Cunía y Chinchiquilla” (ACR BCHCCH) y el Servicio Nacional de Áreas Naturales Protegidas por el Estado (SERNANP).
Por su parte, el Fondo del Agua de los Andes del Norte (FAAN), donó con kits de herramientas a los operadores de los sistemas de agua potable, contribuyendo de manera significativa al éxito de este proceso formativo de los participantes.
En Ecuador, las Áreas de Protección Hídrica (APH) son una figura de conservación que asegura la protección de los recursos hídricos para las poblaciones locales y salvaguarda las cuencas hidrográficas claves y sus ecosistemas circundantes.
Entre 2019 y 2022, Naturaleza y Cultura Internacional dirigió un estudio hidrológico a nivel nacional que resultó en el mapa nacional de áreas prioritarias de importancia hídrica con alrededor de 7 millones de hectáreas, así como la actualización de la guía técnica para la declaración de las APHs.
Mapa de zonas de importancia hídrica en Ecuador continental. Elaborado por Naturaleza y Cultura Internacional
La designación de Áreas de Protección Hídrica protege legalmente los bosques y otros ecosistemas naturales de actividades de explotación como la minería, asegurando el suministro de agua limpia para las comunidades locales. Al centrarnos en la protección de las fuentes de agua, también protegemos la increíble diversidad biológica y cultural que se encuentra en estas áreas.
Cascada VerdunCascada Pucará
La Constitución de Ecuador respalda la protección hídrica del país. En el artículo 411 señala que será el Estado el encargado de garantizar la conservación, recuperación y manejo integral de los recursos hídricos, cuencas hidrográficas y caudales ecológicos asociados al ciclo hidrológico.
En ese sentido, el Ministerio de Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE), en su rol de Autoridad Única del Agua, se ha planteado alcanzar 180.000 ha del territorio ecuatoriano bajo el esquema de protección hídrica en el 2023, para lo cual ha solicitado el apoyo de aliados estratégicos como Naturaleza y Cultura Internacional.
Apoyo estratégico para el establecimiento de APHs en Ecuador
Hasta la fecha se han establecido 27 APHs en el país sumando 192.785,23 hectáreas de protección hídrica. De ese total, el equipo técnico de Naturaleza y Cultura Internacional ha colaborado en la creación y manejo de al menos quince áreas de protección hídrica, con un total de 63.294,44 hectáreas. NCI ha colaborado con el 55,55% de las APHs creadas hasta el momento por parte del MAATE.
«Desde el 2018 nos comprometimos con la Secretaría del Agua, ahora MAATE, en apoyar a identificar zonas estratégicas y de alta prioridad para sostener las fuentes de agua. Se actualizó el mapa nacional de priorización de zonas para la protección de los recursos hídricos y a partir de este hemos colaborado con el ministerio en el establecimiento de 15 APHs en el país. Llegar con el discurso claro a las comunas y grupos organizados locales ha sido clave para que decidan apoyar estas iniciativas y lograr el respaldo para que los procesos tengan éxito», menciona José Romero, Coordinador del proyecto de Áreas de Protección Hídrica en NCI.
Solamente en los últimos meses, se han declarado cuatro nuevas APHs en la Amazonía y la Sierra Sur del Ecuador, como resultado del trabajo colaborativo del MAATE, Naturaleza y Cultura Internacional y las organizaciones locales.
Mapa de territorio continental del Ecuador protegido con la figura de APH. Elaborado por Naturaleza y Cultura Internacional
Logros recientes
El 03 de octubre se declaró el Área de Protección Hídrica Verdun, la primera área de protección hídrica de la provincia de Loja, y la número 23 a nivel nacional. Con una superficie de 8.096,72 hectáreas, el APH beneficia alrededor de 8.000 habitantes de forma directa e indirecta.
De igual manera, y siguiendo la ruta de la gestión de los recursos hídricos de la autoridad ambiental, el 12 de octubre se establecieron en la provincia de Zamora Chinchipe, dos APHs claves para proteger el agua en la Amazonía: Yantzaza y El Pangui.
Con estas dos APH, sumaron 26 áreas en el Ecuador. El Área de Protección Hídrica Yantzaza tiene una superficie de 3.174.65 hectáreas y genera un beneficio a más de 19 mil personas de la zona. Por otro lado, el Área de Protección Hídrica El Pangui beneficia alrededor de 1280 personas y tiene una extensión de 4.212,79 hectáreas.
Finalmente, el 20 de octubre se declaró el Área de Protección Hídrica Retén Ichubamba, la número 27 del país, que abarca 4.493,59 hectáreas, asegurando el acceso al agua y la soberanía alimentaria de 4109 habitantes del cantón Guamote en la provincia de Chimborazo.
Nuestra asistencia técnica ha sido posible gracias al apoyo financiero de Re:wild, que ha permitido que en este año podamos ayudar al establecimiento de 7 APHs y que 3 más estén en el proceso final para su creación.
Así, la experiencia técnica de Naturaleza y Cultura Internacional ha sido clave en el cumplimiento de mandatos constitucionales del Ecuador para garantizar la seguridad hídrica y la soberanía alimentaria del país. Estamos comprometidos en nuestro trabajo por la protección del recurso hídrico, gracias al apoyo y colaboración de las comunidades y organizaciones locales, así como al liderazgo del Ministerio de Ambiente, Agua y Transición Ecológica.
“El agua es la vida de nosotros, sinceramente sin agua ningún ser vivo podría haber vivido, entonces para mí lo más importante que tiene que existir en el planeta es el agua”.
Luis Fabián Palta, presidente de la Junta de Riego el Verdun
En el sur del Ecuador, en la provincia de Loja, se creó la primera área de protección hídrica y, a nivel nacional es la número 23. Se denomina Área de Protección Hídrica (APH) Verdun, cuyo nombre se relaciona con la cascada Verdun, una de las fuentes de agua que están dentro de la zona de importancia hídrica. Territorialmente, el APH Verdun está ubicada en la parroquia El Tambo, perteneciente al cantón Catamayo, provincia de Loja.
La superficie del APH Verdun es de 8.096,72hectáreas y provee de líquido vital alos barrios y pobladores de: Bellavista, la Palma, El Blanquillo, Las Achiras, la Florida, El Capulí, Paycapamba, La Argentina, El Tambo, La Capilla, San Francisco, La Era, La Merced, Naranjo Dulce, San Agustín y Juanes. En total, se benefician alrededor de 8000 mil habitantes de forma directa e indirecta.
Cascada PucaraCascada Verdun
¿Qué es un Área de Protección Hídrica y por qué es urgente protegerla?
El artículo 411 de la Constitución de la República del Ecuador señala que el Estado garantizará la conservación, recuperación y manejo integral de los recursos hídricos, cuencas hidrográficas y caudales ecológicos asociados al ciclo hidrológico –proceso de circulación del agua en el planeta Tierra-.
Un área de protección hídrica abarca zonas de interés hídrico que proveen de agua a los sistemas comunitarios rurales, poblaciones urbanas y garantizan la seguridad y soberanía alimentaria de los territorios. Por ejemplo, un APH sirve para mantener la agrobiodiversidad, pues permite asegurar el suministro de agua adecuada, para que los agricultores cultiven alimentos de manera sostenible. Es decir, se garantiza que haya suficiente agua disponible para el riego de cultivos y la producción de alimentos. Así, la creación de áreas de protección hídrica son una forma de cumplir con esta responsabilidad constitucional. Adicionalmente, las áreas de protección hídrica son importantes para proteger y conservar los cuerpos de agua que fluyen hacia quebradas, ríos y mares.
“La importancia del agua que es para nosotros como seres humanos, como personas, como mujeres, especialmente, ya que día a día la necesitamos para el hogar, para hacer las cosas, para la producción como es el riego, es para todo. O sea, el agua es un líquido vital que es sumamente indispensable y necesario que yo creo que todos los seres humanos somos imprescindibles de ella”
Rosa Abrigo, presidenta de la Asociación de Mujeres Jesús del Gran Poder, parroquia El Tambo
Una inminente crisis global del agua
En la actualidad, las alertas están levantadas y se habla de la urgencia de proteger las fuentes de agua. Algunos estudios señalan que de no hacer algo, la población mundial se enfrentaría a graves consecuencias irreversibles. La Organización Meteorológica Mundial (OMM), en octubre de 2021, advirtió sobre la preocupante situación del agua y llamó a tomar conciencia de la “inminente crisis global del agua”.
Se espera que el cambio climático haga estragos en el futuro cercano provocando una escasez de agua en todo el mundo. Fuente: AgroLatam
La revista National Geographic señala que para el 2050, aproximadamente 5,000 millones de personas no tendrán suficiente agua para satisfacer sus necesidades básicas. El cambio climático, la sobreexplotación de recursos hídricos y la contaminación ambiental son algunos de los factores que favorecen esta crisis. El aumento de las temperaturas y los patrones de lluvia irregulares están afectando la disponibilidad de agua dulce en muchas regiones del mundo
Además, el crecimiento demográfico y el desarrollo económico demandan más consumo de agua, lo que agudiza aún más la situación. Tal es así que, el crecimiento económico contemporáneo a menudo implica un aumento en la producción industrial, agrícola y comercial, lo que puede llevar a un mayor uso de recursos naturales no renovables, incluida el agua.
Sin embargo, el desarrollo económico y el consumo de agua no son necesariamente incompatibles. Es posible lograr un desarrollo económico sostenible que tenga en cuenta la conservación y el uso eficiente del agua; y, para lograr esto se requieren, entre otras cosas, decisiones de los líderes de gobiernos que permitan la implementación y promoción de políticas y regulaciones que fomenten el uso sostenible del agua.
Acciones claves para establecer el APH Verdun
En el Ecuador, el Ministerio de Ambiente, Agua y Transición Ecológica, MAATE, en su rol de autoridad ambiental del agua, acogiéndose a los lineamientos constitucionales y, conforme el artículo 18 de la Ley Orgánica de Recursos Hídricos, usos y aprovechamientos del agua (LORHUyAA), facilita y desarrolla de manera mancomunada el mantenimiento, conservación y recuperación del agua y ecosistemas naturales.
Por otra parte, el MAATE, con el objetivo de promover la gestión integral de los recursos hídricos, se ha planteado, para el 2025, alcanzar 284.000 ha del territorio ecuatoriano bajo el esquema de protección hídrica.
Una de las acciones claves en este proceso es la participación de la comunidad, en el camino hacia la declaratoria del APH Verdun, participaron en los diversas estapas de socialización, el Gobierno Municipal de Catamayo, el Gobierno parroquial El Tambo, los propietarios de los predios ubicados en el área delimitada, las Juntas administradoras de agua potable y las Juntas de riego y drenaje.
El ministro de Ambiente, José Dávalos, menciona que para lograr el establecimiento de esta nueva APH el trabajo con la comunidad fue escencial: “estas APH se trabajan con la comunidad, con los GAD, de hecho es posible gracias a la cooperación que tenemos, en este caso particular, como casi siempre Re:wild con su apoyo financiero y técnico, a través de Naturaleza y Cultura Internacional, nos ayudaron en la construcción y a retomar esta APH que era un deseo de la zona desde el 2019”.
Ministro del Ambiente y comitiva durante el evento de establecimiento de la APH Verdun
En el evento de oficialización del APH Verdun, realizado en la Parroquia El Tambo, Felipe Serrano, director ejecutivo de Naturaleza y Cultura Internacional, habló de unidad: “el agua nos une”, señaló; y con esta frase destacó el compromiso de los agricultores y de las autoridades locales quienes han venido trabajando en la protección de las 12 fuentes de agua que son parte del APH Verdun. “Nos tiene que unir la urgencia del proteger el agua”, puntualizó Serrano; además, mencionó que la provincia de Loja es quizá una de las más vulnerables del país a los efectos del cambio climático, en la disminución de la oferta hídrica. Uno de los ejemplos que Serrano compartió es que, casi la misma superficie que se protege en el APH Verdun es la que se afectó por los incendios forestales ocurridos en lo que va del 2023 en la provincia de Loja.
Serrano señaló que el equipo técnico de Naturaleza y Cultura Internacional ha colaborado en el establecimiento de al menos catorce áreas de protección hídrica, siete áreas de protección del Sistema Nacional de Áreas Protegidas, SNAP; y, además, se financian y asesora técnicamente seis procesos adicionales de APH y dos áreas protegidas del SNAP, ubicadas, en su mayoría, en el sur del país.
José Romero, presidente de la Junta de Agua Potable El Tambo, agradeció a todas las Juntas de agua potable y de riego, a las asociaciones y a los propietarios de los predios ubicados en la zona delimitada del APH Verdun, y los llamó apasionados conservacionistas que buscan mejores días para la Parroquia y para la casa grande llamada planeta Tierra. Romero mencionó que unidos y en minga pidieron al MAATE se declare el APH Verdun: “el Tambo es eminemente agrícola, de aquí salen toneladas de alimentos frescos, por eso la denominación de la alacena agrícola del Sur. Nuestras fuentes de agua necesitan intervención y estamos convencidos que este es el primer paso para recuperar las áreas degradadas y conservar los bosques que aún nos quedan”.
Finalmente, Romero indicó que al declarar el APH Verdun se garantiza agua de calidad y cantidad para 16 Juntas de agua potable y riego de la parroquia El Tambo.
Mediante la instalación de viveros forestales de especies nativas, Naturaleza y Cultura Internacional inicia acciones de remediación ambiental para la mitigación de cambio climático, siendo este el primer paso para una campaña de siembra y cosecha de agua en 3 localidades del ámbito de influencia de la Propuesta de Área de Conservación Regional (ACR) Yanajanca que impulsa el Gobierno Regional de Huánuco.
Estas actividades tienen como objetivo beneficiar a los agricultores y familias de escasos recursos económicos colindantes a la propuesta de Área de Conservación Regional Yanajanca, en la provincia de Huacaybamba.
Estas acciones favorecerán a casi 3 mil beneficiarios directos e indirectos de los distritos de Huacaybamba, Pinra y Canchabamba de la provincia de Huacaybamba, quienes tendrán que desarrollar actividades de siembra de alrededor de 8 mil plantas de alisos y queñoales, especies nativas de zonas altoandinas.
Las especies nativas tiene una función muy importante en la captación y almacenamiento de las aguas de lluvia, regulando su flujo dentro del suelo, subsuelo, permitiendo un mejor abastecimiento y aprovechamiento del recurso hídrico cada vez se hace más escaso en nuestras zonas altoandinas.
Un dato interesante es que en la propuesta de ACR Yanajanca, se encuentran 75 lagunas altoandinas que constituyen una fuente de agua limpia y constante para las poblaciones ubicadas en las zonas bajas. Cuenta también con 12 cabeceras de cuencas, tributarios de los ríos Huallaga y Marañón, que beneficia a 118 mil pobladores. Sus aguas son utilizadas para la agricultura, ganadería, consumo humano, entre otros.
Mamancocha, es la tercera laguna más extensa de la región Huánuco, luego de Lauricocha y Carpa. Situada en el distrito de Pinra, en la provincia de Huacaybamba, a una altitud de 4,000 m.s.n.m., en los pajonales de puna húmeda. Su espejo de agua tiene una superficie aproximada de 300 hectáreas.
Mamancocha es la tercera laguna más extensa de Huánuco | Foto: Jhon Camones
Mamancocha constituye una de las principales fuentes de agua dentro de la propuesta del Área de Conservación Regional (ACR) Yanajanca y garantiza el desarrollo de la agricultura y ganadería local, permitiendo dinamizar su economía, fortalecer la seguridad alimentaria y el consumo humano.
Sus aguas discurren por el río Pinra, beneficiando a las poblaciones asentadas en sus márgenes, como Pinra, Pampa Hermosa, Mañinco, Huaracillo, San Francisco, Pueblo Viejo, Caján, Rura y muchas otras, hasta desembocar en el río Marañón.
Las aguas de Mamancocha desembocan en el río Marañón | Foto: Jhon Camones
El Ing. Christian Pérez Vera, Coordinador del Mosaico Carpish Río Abiseo, de Naturaleza y Cultura Internacional informó que con el establecimiento del Área de Conservación Regional Yanajanca, el Gobierno Regional de Huánuco garantiza la conservación de 75 lagunas y 12 cabeceras de cuencas que proveen agua para la agricultura, ganadería y consumo humano de más de 80 mil personas, en 11 distritos de 4 provincias de la región Huánuco.
Por lo que esta propuesta de ACR, suma a su riqueza biológica en flora y fauna, con especies endémicas para Perú, su importancia hídrica para las poblaciones actuales y futuras de Huánuco acotó el Ing. Christian Pérez Vera, Coordinador del Mosaico Carpish-Río Abiseo de Naturaleza y Cultura Internacional.
Un dato interesante es que la propuesta de Área de Conservación Regional Yanajanca tiene una extensión de 212,192.97 hectáreas, está conformado por ecosistemas de pajonales de puna húmeda, matorrales andinos, bosques montanos de yunga, bofedales, lagos y lagunas. Alberga 75 lagunas donde habitan especies de flora y fauna silvestres, nativas y endémicas, sus aguas puras y cristalinas son tributarios de los ríos Huallaga y Marañón.
Una oportunidad para Loja frente al cambio climático
Las Áreas de Conservación Municipal y Uso Sostenible (ACMUS), son una figura de conservación a nivel cantonal que tienen como finalidad conservar el estado natural de los bosques, páramos y otros ecosistemas frágiles y, sobre todo, recuperar la funcionalidad ecosistémica en las zonas alteradas que se determinen prioritarias para la provisión de servicios ambientales, en especial el agua, la conectividad ecológica y la protección de la biodiversidad.
Quebrada de Jipiro, cantón Loja
En el caso de Loja, en 2007 el GAD Municipal aprobó la ordenanza para la protección de las microcuencas y otras áreas de importancia hídrica natural; instrumento que el Concejo Municipal actualiza en 2020 y expide la ordenanza para la protección y restauración de fuentes de agua, ecosistemas frágiles, biodiversidad y servicios ambientales a través de la creación y gestión de las ACMUS, donde se singularizan las áreas que se van a proteger.
Actualmente, Loja suma 74 mil hectáreas en áreas de conservación municipal, de las cuales 29 mil has son Áreas de Interés Hídrico (AIH) o fuentes de agua ubicadas en los bosques y páramos del cantón.
El recurso hídrico para consumo humano del cantón Loja proviene de 72 fuentes de agua identificadas por NCI,13 de ellas proveen de agua al sector urbano y 18 AIH dotan de agua a las cabeceras parroquiales del cantón. Algunas de las Áreas de Interés Hídrico identificadas tienen un alto grado de degradación, debido, principalmente, al cambio de uso de suelo por actividades agropecuarias.
Mapa de las 72 fuentes | Elaborado por Patricio Jaramillo
¿Cómo pueden mantener, los gobiernos locales, los ecosistemas naturales que proveen de agua a susciudadanos?
José Romero, coordinador de la AIH en Naturaleza y Cultura Internacional Ecuador, menciona que es prioritario apoyar a los Gobiernos locales y establecer medidas de conservación para proteger los ecosistemas que proveen de agua a los centros poblados. En el cantón Loja se viene desarrollando este proceso junto al Fondo Regional del Agua (FORAGUA) y el Gobierno Municipal, lo que ha permitido identificar 7 áreas de interés hídrico con prioridad de intervención alta: El Sauce, Cachipirca, El Cisne, San Lucas, Chantaco, Taquil, y Tenería, dentro de éstas existen 2759,93 hectáreas que cuyos bosques naturales que almacenan y liberan agua han sido deforestados y convertidos en pastizales; es decir, el cambio de uso de suelo ha modificado significativamente, poniendo en peligro la cantidad y la calidad de agua disponible.
Captación de agua Tambo blanco, quebrada Los Leones
Frente a estos resultados, el Gobierno Municipal del cantón Loja, como parte del manejo y gestión de las fuentes de agua, promueve los denominados “Acuerdos de Conservación por el Agua y los Bosques (ACABs)”, entre los propietarios de los predios asentados en las AIH, Juntas Administradoras de Agua, organismos de cooperación y el gobierno local.
Estos acuerdos tienen como objetivo garantizar la conservación, recuperar las áreas degradadas y manejar de manera integral los bosques y recursos hídricos ubicados en las fuentes de agua y ACMUS del cantón, esto es parte del proceso de revertir la degradación y recuperar la funcionalidad ecológica, en otras palabras, mejorar la capacidad de las fuentes de agua de esta zona.
Actualmente, se han firmado 10 acuerdos adicionales de conservación entre propietarios privados y Juntas Administradoras de agua potable de las parroquias Jimbilla, San Lucas, Taquil, Malacatos y zonas de amortiguamiento de las ACMUS.
Ángel Jaramillo, Coordinador de Proyectos NCI, menciona que los 10 acuerdos de conservación firmados permitirán la conservación y recuperación de 136,17 hectáreas ; incluyen la restauración de forma activa y pasiva de alrededor 30 has, mediante sistemas agroforestales, sistemas silvopastoriles y siembra en bloque de especies forestales nativas, lo que permite que se cumplan procesos de sucesión ecológica; y 106,26 hectáreas de bosque primario y secundario se comprometen a ser conservados y mantenidos.
Autoridades del Gobierno Municipal, Juntas administradoras de agua, FORAGUA y Naturaleza y Cultura Internacional
Francisco Gordillo, secretario técnico de FORAGUA, señala que las áreas que no están cubiertas de bosque nativo se erosionan, se degradan, y frente a los fenómenos del cambio climático, el arrastre de sedimentos hacia quebradas y ríos se produce de manera violenta, al y genera problemas en las partes bajas como inundaciones y daños perjudiciales para la ciudadanía.
Gordillo señala que por estas razones se recomienda a los Municipios contar con ordenanzas para conservar y proteger estos ecosistemas, y así disminuir el riesgo y la vulnerabilidad frente al calentamiento global. Además, Gordillo señala que, al establecer estas ordenanzas, los gobiernos locales, podrán contar con ACMUS, e invertir recursos económicos para cuidar las fuentes de agua junto a los finqueros. Además, mencionó que la sostenibilidad financiera de este modelo está basada en la tasa ambiental y en las medidas de regulación del uso y ocupación del suelo; pero, sobre todo, señala que al definir esta regulación se deben considerar incentivos para los propietarios que residen en las partes altas de las cuencas, para garantizar la protección de las fuentes de agua.
Cascada de Jipiro alto
Dentro de este proceso de cooperación, Felipe Serrano, director de Naturaleza y Cultura Internacional en Ecuador, comentó que a todos, incluidos los cooperantes, los mueve el sentido de la urgencia, en su mensaje expresó su preocupación frente a las consecuencias y los efectos del cambio climático: “no sabemos qué va a pasar, los niveles de deforestación en el país se mantienen en la misma tendencia, todos los años se deforestan alrededor de 100 mil hectáreas de bosques en el Ecuador y la tendencia de reducción de bosques en Loja viene siendo la misma, es decir, no ha parado la deforestación”.
Así mismo, Serrano explicó que las áreas de importancia hídrica, como las microcuencas que abastecen de agua potable y riego al cantón Loja, están en constante proceso de transformación por el cambio de uso de suelo.
Dentro de estos fenómenos globales de cambio de clima y con la transformación de los bosques, los también llamados amortiguadores hídricos y ante el anuncio de la llegada del Fenómeno del Niño, Serrano habló de la incertidumbre que atraviesa la población y planteó lo siguiente “¿Qué va a pasar con la ciudad y los caudales de los ríos si no tenemos bosques amortiguadores? “la única infraestructura que nos va a defender de estos fenómenos son los bosques y páramos de las cabeceras”.
Finalmente, hizo un llamado para buscar, de manera conjunta, mecanismos que permitan proteger la infraestructura natural de los bosques que proveen de agua y nos defienden de los embates del cambio climático, colaboraciones y coordinación que se debe sostener en el tiempo, recalcó.
Acuerdos de conservación en las ACMUS-Loja
Luís Gutiérrez, presidente de la Junta de Agua Potable “San Francisco Belén de la parroquia Malacatos”, menciona que es esencial proteger el medio ambiente, de manera articulada con las juntas de administradoras de agua, para tener agua potable en los hogares lojanos. “Somos 900 usuarios distribuidos en 11 barrios y gracias a las instituciones como FORAGUA, el Municipio de Loja, Naturaleza y Cultura Internacional y Andes Amazon Fund, por estos acuerdos que nos han motivado a seguir protegiendo y cuidando el agua, pensamos que nos habían olvidado”.
Incentivos paras las juntas de agua y propietarios de predios privados
“Hay que proteger el agua, para eso hay que prevenir, hay que conservar los bosques y esto se debe hacer con gestión y en acuerdos comunes con los que cuidan el agua”. Frases que fueron parte del discurso del alcalde de la ciudad de Loja, Franco Quezada Montesinos, en el evento de firma de los acuerdos de conservación por el agua y los bosques. El edil se enfocó en la necesidad de mejorar el trabajo institucional a través de la cooperación local, nacional e internacional, para establecer proyectos integrales que sirvan a la ciudadanía y señaló que esa gestión debe realizarse con honestidad y celeridad.
Franco Quezada Montesinos, Alcalde de Loja
Si cada uno aprendiera a proteger el agua conseguiríamos grandes cambios. Es por eso que mitigar, en gran medida, la crisis social y ambiental es tarea de todos, de los ciudadanos de los dos sectores: urbanos y rurales; de los propietarios de predios que están en las microcuencas y de las comunidades que residen cerca de las fuentes hídricas; de las juntas de agua potable; y de las instituciones públicas y privadas; además de la cooperación internacional que permita consolidar acuerdos colectivos.
¡Naturaleza y Cultura Internacional ha apoyado la creación de una nueva Área de Protección Hídrica en el norte de Ecuador!
El Área de Protección Hídrica de Mojanda recientemente declarada conserva más de 6mil hectáreas y asegura agua segura y abundante para 39,000 personas.
Naturaleza y Cultura Internacional desarrolló un mapa nacional para la protección de los recursos hídricos para el consumo humano y la seguridad alimentaria en el Ecuador.
El 26 de marzo de 2021, en una ceremonia por la recién declarada Área de Protección Hídrica Huambaló La Moya, Naturaleza y Cultura Internacional presentó un nuevo mapa al Ministerio de Ambiente y Agua para apoyar la protección de los recursos hídricos en Ecuador. El mapa identifica áreas de importancia hídrica para el consumo humano y la seguridad alimentaria en el país.
Enero de 2011 | FORAGUA, el Fondo Fiduciario Regional del Agua del Sur de Ecuador encabezado por NCI, recibió cerca de $500.000 gracias a un acuerdo con la Secretaría Nacional del Agua de Ecuador (SENAGUA). La subvención está destinada a la reforestación y restauración de vegetación nativa en 2500 acres críticos para la protección de los recursos hídricos de varias ciudades regionales, incluidas Alamor, Celica, Loja, Macara, Pindal y Zumba. Los fondos se están invirtiendo en el mejoramiento, ampliación y construcción de viveros municipales y comunitarios, la protección de las reservas municipales, la siembra de especies nativas y el enriquecimiento de la vegetación secundaria. (más…)